La Saeta: Oración cantada de nuestro pueblo

La saeta es la oración cantada del pueblo andaluz hacia las imágenes que se les guarda tanta devoción. Cobra especial importancia en la Cuaresma y sobre todo en la Semana Santa. La saeta tiene su origen en el folclore andaluz, siendo una melodía de ejecución libre, llena de lirismo e influencia árabe. Y que conlleva conocer el estilo del cante jondo, tan admirado en nuestra tierra. Las saetas surgen como una copla de cuatro o cinco versos octosílabos cantadas por martinetes o seguirillas, palos que por su hondura casaron bien con el tono negro de la pasión de Cristo.

La saeta se remonta a un momento incierto de la historia como un cántico popular cuya intención era incitar a la devoción y a la penitencia, con ocasión de un Vía Crucis, o como cántico de pasión. El nacimiento de la saeta popular y la costumbre de cantarla el pueblo para expresar su sentimiento religioso data, aproximadamente, de mediados del siglo XIX.

Y es que ese quejio que surge desde la soledad y el anonimato de un balcón o a pie de los pasos, convierte a la saeta como una de las sensaciones más estremecedoras y barrocas de la Semana Santa. Para muchos es cantar una plegaria que le acerca a Dios.

En Osuna se viene celebrando desde hace ya veinticinco años el que se ha convertido como el concurso de Saetas más importante de Andalucía, el “Carmen Torres”. El nombre hace honor a una de las grandes saeteras que dio nuestro pueblo. Este concurso saetero viene siendo organizado desde sus inicios por la Hermandad de la Vera-Cruz con la colaboración de otras instituciones Este año con motivo de su efeméride contara con la participación como invitado de dos grandes saeteros: Raúl Montesinos y Manuel Cuevas, que también son historia del concurso.

En nuestro pueblo son muchas las saetas que se escuchan en el recorrido de nuestros pasos. Son muchos los saeteros que dio y que hay en nuestra tierra. Por mi juventud y desconocimiento profundo en la materia no los nombro, para no crear agravio comparativo. Pero sí que es mi intención homenajear a todos aquellos saeteros, que ejecutan una de las piezas musicales más difíciles de interpretar.

En Osuna el día por excelencia de las saetas es el Martes Santo cuando todos los ganadores del Concurso cantan a las imágenes de la hermandad de la Vera-Cruz desde el balcón del Ayuntamiento en la Plaza Mayor. Y el Viernes Santo donde las dos imágenes de mayor devoción de nuestro pueblo Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores escuchan saetas desde la salida de su Templo.

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