Reluciente primera mitad de semana

El avance de los días, nos lleva ya hasta hoy jueves santo, habiendo transcurrido así la primera mitad de nuestra semana mayor, dónde el denominador común ha sido el brillante y reluciente sol que nos ha acompañado. A diferencia de años anteriores, dónde la climatología estuvo dubitativa y en ocasiones caprichosa, impidiendo en muchos casos que las hermandades pudieran realizar su estación de penitencia, esta año ha sido todo lo contrario, ya que afortunadamente hemos podido dejar guardado los paraguas, chubasqueros e incluso los abrigos.

La estampa de esta Semana Santa sin duda será las hermandades de Santo Domingo, pudiendo realizar estación de penitencia desde su Templo. Y así fue en el caso de la hermandad del Dulce Nombre, que abrió el pórtico de la Gloria de nuestra semana mayor, desde ese cancel de Santo Domingo que estaba perfectamente engrasado, para poder abrir sus puertas tras once años de abismo cofrade. Era un clamor de público la Plaza Rodríguez Marín, que se encontraba llena de unos niños con cara de ilusión, de ver por primera vez esa magnífica estampa. El otro hecho destacable que nos dejó esta hermandad, la recuperación de la calle San Pedro en su itinerario de vuelta.

Desde San Agustín, la hermandad de la Vera Cruz pudo quitarse también el mal sabor de boca, que les dejo el martes santo del año 2016, dónde una oportunísima nube, les impidió realizar estación de penitencia. Pero en una noche muy agradable en lo climatólogico nos permitió ver en su esplendor este año, el buen hacer de esta hermandad. Entre sus estrenos destacar la mesa de culto del Lignum Crucis, así como la clavería del Santo Cristo del Portal, advocación afortunadamente recuperada para Nuestro Padre Señor Cautivo. El discurrir de la hermandad estuvo siempre acompañado de muchos fieles y devotos a lo largo del recorrido,hasta el entorno de las 2 de la madrugada, cuando el paso de palio de la esperanza quedo arrido hasta el año que viene.

Y en la noche de ayer la Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia realizaba su estación de penitencia desde la Insigne Iglesia Colegial, en una de las noches más cálida que se recuerda en los últimos años, que siempre estuvo salpicada por el frío o la amenaza de lluvia. Esta hermandad pudo poner todo su patrimonio en la calle y demostrar el buen estado de salud en el que se encuentra, arropada por cientos de nazarenos, que la alumbraron la magnífica imagen cristífera que tallara el maestro cordobés Juan de Mesa. Este año el discurrir de la hermandad se hizo con mayor celeridad y llego a la Insigne Iglesia Colegial con casi tres cuartos de hora de adelanto, respecto a otros años lo que permitió que hubiese más público en el tramo final de su recorrido.

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