Semana Santa plena de hermandades

La Semana Santa de Osuna, concluyo de la forma más satisfactoria posible, ya que todas las hermandades pudieron realizar estación de penitencia, dejándonos un regusto con ganas de más hoy Domingo de Resurrección, (quién sabe si en unos años, podemos tener una hermandad este día, que dé sentido completo a la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo según Osuna) La climatología acompaño y con creces dejándonos temperaturas muy primaverales y casi veraniegas, pero también tuvimos nuestro amigo solano, el Domingo de Ramos. Por lo demás destacar el buen comportamiento del público que en todo momento agasajo a las hermandades con el debido respecto, por las calles de nuestra localidad.

Ya habíamos comentado todo lo que había sucedido hasta el Miércoles Santo. A partir de ahí se sucedieron los desfiles procesionales, comenzando por las dos hermandades del Jueves Santo. La hermandad de la Humildad hizo lo propio desde el Convento de los Padres Carmelitas, con los sones de la Encarnación en el paso de Misterio y de la Banda de la Música Villa de Osuna en la Soledad. Aprovechamos también esta mención para destacar el buen papel de estas dos bandas en la Semana Santa de su pueblo. Quizás en el debe de esta hermandad veamos que tiene un recorrido corto y no puedan lucirse como es debido con chicotás largas aprovechando las marchas que le tocan. Así por ejemplo en la calle Navalagrulla, el paso de le hermandad fue excesivamente lento, quedando arriado el paso de forma constante, sin tan siquiera acabar la marcha. Por lo demás todo brillante igual que la hermandad de Jesús Caído que atravesaba de nuevo el cancel de esa bella iglesia de Santo Domingo. La Dolorosa de Astorga era recibida con una preciosa petalada en la Plaza Rodríguez Marín. Como siempre, en la Plaza de la Merced se vivieron los momentos más emocionantes. Destacar el buen andar del paso de Jesús Caído.

La madrugá como cada año es uno de los momentos más esperados por el pueblo de Osuna. Por eso cada año son cientos los ursaonenses que se dan cita, en los aledaños de la Parroquia de la Victoria. Uno de los momentos más emotivos, es cuando Jesús Nazareno revirá en la calle la Cilla, para saludar así a su penitencia. Allí cada año Evaristo Cuevas, canta una emotiva saeta a Nuestro Padre Jesús. Además fueron más las saetas que se escucharon desde los balcones. Esta hermandad fue acumulando retraso a lo largo del todo recorrido, lo que hizo que la segunda mitad de calle San Pedro, lo hiciera a toque de tambor, para que el retraso no fuera excesivo. Tras sus pasos, como de costumbre, su Madre de los Dolores. Preciosa talla imaginera de aires granaínos para la Semana Santa de Osuna. Igualmente la hermandad acumulo cierto retraso, llegando a la Parroquia de la Victoria pasada las dos y media.

Ya el Viernes Santo por la tarde, Quinta Angustia y la Paz concluían los desfiles procesionales de este día. En orden cronológico, la hermandad de la Paz lo hacía desde la Parroquía de Consolación, con los sones Catalinos de Jerez de los Caballeros, una banda que ya son varios los años que acompaña al Santísimo Cristo de la Paz, mientras que María Santísima del Mayor Dolor, escuchaba los sones de la Banda Villa Ducal de Osuna. Este año volvía hacer el recorrido del pasado año, subiendo por Antequera, Tesorero, Asistente Arjona y Tía Mariquita, para llegar así a Carrera Oficial. Mientras tanto desde la Parroquia de la Victoria, iniciaba su estación de penitencia la Cofradía de Nazarenos del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo y Ntra. Sra. y Madre de la Quinta Angustia. Una hermandad que es acompañada por el silencio de sus nazarenos, recogimiento de público que la acompaña y que deja preciosa estampas por las estrecheces de las calles Gordillo y Hornillo.

Así amanecíamos ya en Sábado Santo con una hermandad plenamente consolidada en la tarde de dicho día. Muchos devotos acompañando también a esta hermandad que ponía sus tres pasos en la calle. El paso alegórico del Triunfo de la Santa Cruz abría el cortejo, luego el paso del Señor Yacente quién era precedido por las representaciones de las distintas hermandades de penitencia y gloria de nuestra localidad, así como representación civil y militar. Por último el último paso de palio de nuestra Semana Santa, el de María Santísima en su Soledad y Amargura, talla que hiciera Marcos Antonio Humanes en 2008. Con los sones de la Banda de Santa Ana de Dos Hermanas, cerraríamos nuestra Semana Mayor. Sólo nos queda ya ir descontado los días, para que podamos de nuevo vivir una nueva edición en 2018.

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